Perla #2
Cita: “Kirchner, el Che Guevara y yo. Yo no soy presidente, no soy lider revolucionario, soy emprendedor y a veces bloguero. Lo que tenemos en común Kirchner, Guevara y yo es ser líderes cada uno en su campo y tener la misma nacionalidad. Y ellos con claramente mucho más conocidos que yo (aunque googlear martin o varsavsky en castellano de el mismo resultado según me alertó un lector). También me ocurrió que esta semana estuve con Kirchner y me pusieron como Che Guevara en la tapa de una revista” [...] “mucha gente terminará viendo a Kirchner como todo malo o todo bueno, al Ché como todo malo o todo bueno, y viendo los comentarios sobre mi en sitios como Meneame del cual paradójicamente soy dueño también hay muchos que me ven a mi como todo malo” [...]
Autor: Martín Notengoabuela Varsavsky
Títulos alternativos: “Newton, Einstein, y yo”, “Atila, Genghis Kahn y yo”, “Nietzsche, Schopenhauer y yo”, e incluso “Enrique Dans y yo”, aunque esto ya sería pasarse de ególatra.
Análisis: Dios mío. Si este tipo, Jorge Cortell y Enrique Dans coincidiesen en un ascensor, los campos gravitatorios de sus egos interactuarían entre sí fundiéndose sin remedio en un amasijo de carne, teléfonos móviles, portátiles, PDAs y iPods y se formaría una bola singular de egodensidad infinita e incalculable gravedad que empezaría por absorber todos los comentarios y trackbacks del mundo y acabaría por absorber toda la blogosfera con Borjamari incluido, para quedar finalmente convertida en un huevo cósmico inestable que explotaría sin remedio dando a luz a la Web 3.0. Eso sí, si aquella teoría determinista que asegura que si se repite el mismo experimento en las mismas condiciones se han de obtener forzosamente los mismos resultados está en lo cierto, lo más probable es que la Web 3.0 volviese a ser la misma mierda.
Por si, después de los tres años que lleva el amigo Martin contándonos en su blog sus cenas con Clinton y dándonos la brasa con FON (“la red wifi más grande del mundo”, que a todo esto ni es red ni es ná porque no hay un solo par de nodos interconectados), si después de estos tres años, decía, a alguien le quedaba alguna duda acerca de la verdadera motivación de este pájaro, con semejante exabrupto el hombre nos lo pone fácil. Es más que evidente que este hombre siempre soñó con el reconocimiento, la gloria, la inmortalidad. Una y otra vez trata de convencernos y de convencerse a sí mismo de que la historia le tiene reservado un puesto en el Olimpo de los Dioses. La triste realidad es que la entrada al Olimpo no se puede comprar con dinero ni con acciones de Jazztel.
Por mucho menos que esto hay gente en la consulta del psiquiatra; lo que pasa es que cuando se tienen delirios de grandeza y pasta en abundancia, uno no va al psiquiatra: va al Instituto de Empresa y se hace conferenciante.
Destacado: ese confuso paréntesis que parece insinuar que la popularidad de nuestro emprendedor favorito es equiparable a la del Ché o la del presidente de Argentina, al menos según Google. La verdad del asunto es que en google.es la búsqueda de “Che Guevara” arroja 2.850.000 resultados, la de “Néstor Kirchner” arroja 2.030.000 y la de “Martin Varsavsky” lista 597.000 entradas, de las cuales calculo que unas 400.000 las ha escrito él mismo. Este hombre cuenta resultados y hotspots de FON tal y como el supremo de EEUU cuenta votos.
Curiosidad: Se rumorea que nuestro emprendedor favorito anda redactando el borrador de un libro que va a dejar a la altura del betún al mismísimo Código Da Vinci. Basado en pruebas irrefutables y sesudos estudios históricos y científicos, parece ser que el ensayo será publicado el año que viene y que llevará por título “Jesucristo, el primer fonero”








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